Al principio fue la oscuridad.Luego empezo a asomar la luz por el techo y pude al fin emerger a la superficie. Mi cuerpo entallado y verde lucía al sol. Maduré con las primeras luces del alba y velé el parto de mi corona escarlata bajo el guiño de las estrellas y el fulgor de la luna.
Y un dia al atardecer algo rozo con fuerza mi cuerpo desnudo y frio, me arranco despiadadamente de mi ser y me confinó a vivir entre palabras.
Aquel fue mi destino y de ahi mi nombre "La flor prisionera de un libro".
Álvaro Hernandez
Sol de Invierno.
muy bueno.
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