Hoy, día 21 de marzo de 2011, las calles están infestadas de zombies.
La infección comenzó en 2010, y desde entonces no he dejado de ver muertos en cada estrecho callejón de esta maldita ciudad. Aun recuerdo los días en los que a mi parecer, la gente era capaz de usar su cerebro libremente, sin ataduras, sin nada que pueda parar el pensamiento de una persona.
La infección provocó un cambio radical en todas las mentes del planeta: el virus ataca directamente los lóbulos temporales, parietales y frontales del cerebro, lo que provoca en el individuo la incapacidad creativa, emocional o comunicativa asi como otras funciones mentales básicas dentro de la naturaleza humana. Solo las personas alejadas de los grandes núcleos demográficos permanecen sin contaminar. Algunas tribus centroafricanas llamaron a la enfermedad “enemigo invisible”, ya que no eran capazes de reconocer lo que impulsaba a la gente a actuar asi.
La infección está ya asimilada en las ciudades por un reducido grupo de supervivientes que son tomados por locos. Ellos buscan la cura de esta enfermedad, esperan el momento en el que los días grises de mentes dormidas y prodigadas lleguen a su fin. Y sea como sea, evitan todo aquello que pueda transmitirles el virus.
La infección nos convierte en seres abominables.
De mi, no os puedo contar demasiado, apenas recuerdo quien soy. Ha llovido demasiado desde los días claros, y ahora mismo solo me preocupa permanecer vivo hasta el crepúsculo. No busco la salvación en dios ni en el estado, pero cargo mi rifle del 22 con ideas nuevas, y me dispongo a salir ahí afuera.
Mike Mohican Johnson
Sol de Invierno
si señor, este me ha gustao.
ResponderEliminar